Portugal ha sido siempre el hermano pobre y pequeño de España para muchos economistas, del que se hablaba poco en los medios de comunicación españoles, a pesar de que el mercado ibérico es un espacio de comercio natural y lleno de posibilidades empresariales. Ahora es definitivamente el momento para mirar con mucha atención a Portugal. Europa puede aprender como con humildad, pragmatismo, sin ideología y con compromisos políticos se puede llegar muy lejos en la economía.
Después de décadas de pobreza y el rescate tan duro del Estado portugués en 2011, Antonio Costa, liderando el Gobierno desde 2015, ha cambiado el destino de su país, porque siempre pone el consenso encima de todo, a pesar de que tiene ahora la mayoría absoluta en el Parlamento. Un buen ejemplo de su gestión es el Aeropuerto Humberto Delgado de Lisboa que está al límite de su capacidad en un verano récord y requiere una ampliación desde años.
Sin embargo, el camino para ello ha provocado un conflicto de Costa con su ministro de Infraestructuras, Pedro Nuno Santos. El Primer Ministro quiere buscar una solución con la que son conformes la oposición y también las ecologistas. La posible salida de Nuno Santos del Gobierno portugués da esperanza para ofrecer una solución a la necesaria conexión ferroviaria de alta velocidad con España, algo que está bloqueada desde años, también por falta de financiación. “Aunque el país económica y socialmente ha mejorado en muchos sentidos, el sector ferroviario es anticuado y necesita inversión y modernización,” dice Hans-Joachim Böhmer de la Cámara de Comercio alemana (AHK) en Lisboa.
Costa busca siempre el acuerdo con el presidente y la oposición
Dinero ya hay para estas inversiones en infraestructuras. El Producto Interior Bruto (PIB) se disparó un 11,9% entre enero y marzo de este año, frente al aumento del 5,9% del trimestre anterior, y en 2021, Portugal batió todos los registros en ventas al exterior de patentes, marcas, I+D y otros derechos y servicios de carácter técnico, alcanzando el mayor saldo positivo de la historia con 3.970 millones de euros y en el Balance de Pagos Tecnológico (BPT) de alrededor de 1.300 millones de euros – también una cifra récord.
Falta más coordinación económica entre España y Portugal
Sin embargo, en las últimas décadas se han aprovechado poco los intereses comunes para hacer frente a los intereses francoalemanes en la UE como ahora se ha hecho en el mercado energético con un pacto concertado en el precio de gas. En muchos puntos económicos y sociales Portugal se ha igualado a España y en algunos ha superado a su vecino, por ejemplo, en la cohesión política, en las tasas de paro, la educación y la inversión extranjera directa: "Además, las consecuencias económicas de la guerra en Ucrania golpearán Portugal menos que otros países. El plan de recuperación de la UE también proporcionará un impulso adicional hasta 2026. Comprende un total de 16.600 millones de euros para inversiones en Portugal", dice Oliver Idem de Germany Trade & Invest (GTAI) en Madrid.