La agencia de rating DBRS es la única que todavía mantiene el grado de inversión de Portugal. Si la agencia canadiense decide este viernes bajar la calificación hasta el grado de bono basura, el Banco Central Europeo ya no podría seguir comprando bonos del país.
Para que el BCE pueda seguir rescatando a los países de la Unión Europea, de entre las principales agencias de rating al menos una de ellas debe mantener su nota por encima del bono basura. Con que una de ellas no decida calificar la nota de un país de la zona euro por debajo del grado de inversión, el Banco Central Europeo puede seguir comprando los bonos que este emita para financiar deuda pública.
El problema puede producirse este viernes. La agencia DBRS es a día de hoy la única que mantiene el grado de inversión en Portugal, aunque el 29 de abril tiene previsto realizar una revisión de la nota lusa que podría suponer que se terminara de unificar la decisión de calificar a Portugal como bono basura.
Portugal podría protagonizar un nuevo caso Grecia. Actualmente su deuda representa el 130% del PIB, solamente superada por Italia (132%) y, como no podía ser de otra manera, Grecia (177%). El déficit público de Portugal en 2015 ha sido del 4,4% sobre el PIB, 1,4 puntos porcentuales por encima de lo que señala el Tratado de Maastricht. Además, a todo esto debemos sumarle que el crecimiento económico del país se ha ralentizado en los últimos trimestres, mientras que la tasa de paro lleva tres trimestres consecutivos sin caer del 12,3%.
Además, en su último informa publicado en febrero, avisó a Portugal de que "el reciente incremento de la rentabilidad de la deuda suponía una preocupación para refinanciar los pasivos lusos. Si la volatilidad en los mercados persiste nuestra atención se fijará en la capacidad para realizar ajustes fiscales".