Pim van Vliet, gestor de Robeco, tiene claro que las estrategias de baja volatilidad y ‘conservadoras’ requieren altas dosis de "auto-reflexión e incredulidad (…) un enfoque sensato". Con motivo de la celebración este año del décimo aniversario del lanzamiento del Robeco Global Conservative Equities, señala que "los títulos de bajo riesgo, paradójicamente, dan altos rendimientos ajustados al riesgo".
Ante la creciente ‘cantidad de paja entre el trigo’ en este mercado, este experto, considera que "una buena dosis de escepticismo será buena para manejar la expectativas". También una ‘sacudida’ ayudará al paisaje de las estrategias de ‘baja volatilidad’".
Y, más allá de la "creciente cantidad de paja entre el trigo de este mercado", observa gran cantidad de oportunidades, especialmente, ante "la desesperada búsqueda de rentabilidad" en países con una gran población que envejece, como Japón o España, por ejemplo.
"Los inversores institucionales también se dan cuenta de que explotar factores como el valor, el momentum y la baja volatilidad es un medio para un fin, no un fin en sí mismo. En última instancia", concluye, "para nuestros clientes todo gira en torno a los dividendos atractivos y los retornos estables". Ni más, ni menos…
Por su parte, Michael Browne, gestor de Legg Mason, llama la atención sobre la liquidez en cartera, "porque, en última instancia, es lo único que mantendrá su valor (…) El segundo factor relativo a la flexibilidad gira en torno al tamaño de la posición y la proporción total del balance que estamos usando. En una buena racha, podemos aumentar nuestro apalancamiento hasta el doble del balance para aprovechar una oportunidad. Por el contrario, también podemos reducir nuestro balance hasta un neto negativo".