Mientras Donald Trump reclamaba un giro inmediato, la Reserva Federal ha decidido esperar. Y lo ha dejado claro: no habrá recortes hasta tener una visión más nítida del impacto de la política arancelaria y de los riesgos para el crecimiento económico.
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) mantiene los tipos de interés en el rango del 4,25% al 4,5%, cumpliendo con las previsiones del mercado. La Fed ha optado por la prudencia mientras observa los efectos reales de la política comercial impulsada desde la Casa Blanca.
«Podemos permitirnos hacerlo porque el desempleo está en el 4,2%», ha explicado Jerome Powell, presidente de la Fed, durante su comparecencia.
Datos que apoyan la cautela
La inflación repuntó un 2,4% interanual en mayo, apenas una décima por encima del mes anterior. Además, el PIB cayó un 0,2% anualizado en el primer trimestre, un dato revisado a la baja. Pese a este freno, Powell considera que aún no hay motivos de peso para intervenir.
«Es difícil saber con confianza cómo deberíamos reaccionar hasta que veamos realmente el impacto de los efectos», ha insistido.
