En este último año, nuestra sociedad ha tenido que convivir con la pandemia generada por el coronavirus SARS-CoV-2, que tanto ha cambiado nuestros hábitos y nuestras vidas, y nos ha hecho conscientes, más que nunca, de la importancia de la salud y su influencia en todos los ámbitos de nuestras vidas: social, industrial, tecnológico y económico.
Desde Grupo Cinfa, líder en el mercado español, hemos hecho frente a esta crisis sanitaria con enorme dedicación y con la responsabilidad de trabajar para garantizar la continuidad de los tratamientos de nuestros pacientes.
En esos primeros meses de pandemia, llenos de incertidumbre, nuestra principal preocupación fue garantizar la salud de nuestro equipo humano y responder a la alta demanda de medicamentos, que, en momentos puntuales, se incrementó de manera muy significativa. Un hito que fue posible posible gracias al gran valor de la industria farmacéutica local, su fuerte tejido industrial, en nuestro caso cinco innovadoras plantas de producción que nos permitieron, en colaboración estrecha con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, adaptarnos casi diariamente a las cambiantes necesidades surgidas a lo largo de esta pandemia. Gracias a ello, y con un importante esfuerzo en el aprovisionamiento de materias primas y el compromiso del equipo, conseguimos responder a las urgentes necesidades de nuestro país en materia de medicamentos.
También quiero señalar cómo, en plena crisis del mes de marzo y abril, decidimos incrementar el alcance de nuestras inversiones previstas para los próximos cinco años (más de 200 millones de euros), cuyo principal destino es la construcción de una nueva planta que nos permitirá duplicar nuestra capacidad de producción. Así es como entendemos el valor que podemos aportar las empresas para la salida de la crisis.
El sector farmacéutico es claramente inversor, y los tiempos de retorno son largos. Un sector muy regulado con importantes requerimientos técnicos y que genera más del 20% de las inversiones en I+D+i de nuestro país. En estos momentos, estamos viendo la importancia de este tipo de inversiones, no gastos, que nos permitirán responder a las futuras nuevas necesidades en salud, fruto del cambio que se está produciendo en los pacientes.