"En banca privada pensamos que lo óptimo es enemigo de lo bueno", afirma tajante Javier Martínez López, Socio Director de Consultoría Estratégica en A&G Banca Privada. "Cada cliente es un mundo y no se puede crear un producto generalizado, este año nos va a permitir un proceso de selección para que cada uno de ellos tenga lo que más se adecue a sus necesidades".
Durante su intervención en el evento Banca Privada 2015 organizado por iiR en Madrid, Martínez López, señalaba que "en lo que respecta al riesgo, pensamos que se va a producir un proceso de valor añadido (…) que nos va a llevar a añadir más equity".
Optimista, considera que "en términos de los próximos tres años se va a producir un incremento importante del producto estructurado para cliente de banca privada, podría convertirse en el producto estrella". Por eso, 2015, "va a ser un año crítico" que marcará el futuro cercano de este tipo de inversión.
En este sentido, Juan Ignacio Trujillano Goya, Director de Pasivo Estructurado de CaixaBank, destaca que "las alternativas de inversión actualmente no son muchas, el estructurado está de moda, se ve así porque los clientes así lo demandan, mucho más que anteriores años".
Recuerda que durante la crisis, eran "los malos de la película" y su entidad, en lugar de quedarse parada, siguió el camino de lo que pedían los clientes: productos más seguros, "olvidarnos un poco de la renta variable y centrarnos en otro subyacente", en concreto, el euribor a 12 meses; también, vieron la necesidad de crear un producto alternativo en renta variable, los primeros mixtos 90-10 (fijo-variable).