Los mercados financieros continúan centrándose en las guerras comerciales a raíz de la decisión de los Estados Unidos de imponer aranceles a otros 200.000 millones de dólares en importaciones procedentes de China. Esto eleva el total a casi 250.000 millones de dólares, alrededor de la mitad de las importaciones chinas.
En respuesta, China ha aplicado aranceles a otros 60.000 millones de aranceles de las importaciones estadounidenses, de tal manera que ahora se aplicarán 110.000 millones de de dólares sobre productos provenientes del país norteamericano. Esto cubre casi el 90% de todas las importaciones de China desde los Estados Unidos. A menos que se avance en las negociaciones comerciales, los aranceles más recientes aumentarán del 10% al 25% el 1 de enero de 2019.
Estados Unidos ha amenazado con seguir con una tercera ronda de aranceles sobre los 267.000 millones de dólares restantes de las importaciones de China.
En este sentido, desde Schroders apuntan que, claramente, cualquier debilitamiento posterior en el crecimiento del comercio “tendrá un mayor impacto en China que en Estados Unidos, puesto que los 250.000 millones de dólares equivalen a alrededor del 11% de las exportaciones de China o al 2% del PIB”.
Los mercados han hecho el mismo cálculo, a juzgar por el rendimiento más elevado del S&P 500 frente al índice de acciones A de China. Como dijo Donald Trump: «las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar» y los mercados parece que de momento lo están respaldando.