El mercado de capitales ha despertado con un hambre voraz. Tras años de sequía y tipos de interés al alza, las grandes tecnológicas han decidido que 2026 es el momento perfecto para que sus inversores hagan caja y el gran público entre en juego.
A la cabeza de este movimiento se sitúa SpaceX, la joya de la corona de Elon Musk. Con una valoración que roza los 1,5 billones de dólares, la firma aeroespacial planea recaudar unos 30.000 millones mediante una oferta que batiría todos los récords históricos.
Los pioneros de la inteligencia artificial
OpenAI no se queda atrás en esta carrera por el parqué. La creadora de ChatGPT ya ha allanado el terreno transformándose en una empresa con ánimo de lucro, un movimiento clave para que su debut bursátil alcance la cifra mágica del billón de dólares.
Se espera que Sam Altman presente la documentación regulatoria en la segunda mitad de 2026. Aunque la empresa asume pérdidas multimillonarias por su expansión, los ingresos de 20.000 millones de dólares anuales respaldan su ambicioso plan de infraestructuras globales.
Anthropic, el competidor más directo de OpenAI, también ultima su salida para finales de este año. Con el respaldo de gigantes como Amazon y Google, la firma busca una valoración de 350.000 millones de dólares tras una ronda de financiación masiva liderada por Sequoia.
