Tabla de contenidos
La automatización empresarial avanza a un ritmo acelerado y lo que hace unos años parecía ciencia ficción ahora es una realidad palpable. Robots, algoritmos e inteligencia artificial ya gestionan procesos completos sin necesidad de supervisión humana directa.
Desde los centros logísticos de Amazon hasta las organizaciones descentralizadas que operan en blockchain, el debate ya no es si se puede hacer, sino hasta qué punto resulta deseable.
Empresas que operan solas
El modelo de una compañía autogestionada por algoritmos está dejando de ser una hipótesis académica para convertirse en una práctica cada vez más extendida.

Amazon, por ejemplo, utiliza miles de robots Kiva en sus almacenes para mover mercancías, clasificar pedidos y optimizar el espacio sin apenas intervención de trabajadores humanos.
En paralelo, empresas como Darktrace aplican inteligencia artificial en la ciberseguridad, monitorizando redes en tiempo real y tomando decisiones críticas en cuestión de segundos.


