Capital Economics lo tiene claro: "La respuesta incorrecta de los responsables políticos chinos a las presiones de los últimos meses ha disminuido, y con razón, la confianza en su capacidad para manejar la transición estructural a la que el país se enfrenta en los próximos años".
Sin embargo, consideran que apenas hay evidencias de que la economía del gigante asiático esté experimentando un "‘aterrizaje forzoso’ como muchos creen. De hecho, con el apoyo de las autoridades, hay buenas probabilidades de que el crecimiento repunte en los próximos meses".
No son tan optimistas desde el Departamento de Análisis de Bankinter, pues creen que la desaceleración del país es más rápida, "incluso" de lo que mantenían inicialmente, y esto está "debilitando con sus efectos de segunda ronda a los desarrollados".
¿Puede evitar China la recesión? Es la pregunta que se plantea Citi y todos los participantes del mercado. "La cuestión es tan simple como valorar si las autoridades podrán, en un contexto internacional tan complejo como el actual, abordar de forma ordenada la combinación de cambio de modelo de crecimiento (exportación por consumo) con elevada deuda privada y también sobrecapacidad instalada".
Reformas, ajustes, mayor flexibilidad… "pero, la cuestión es si tendrán el tiempo preciso para que estas medidas tengan el impacto positivo previsto", matiza su estratega en España, José Luis Martínez Campuzano. "Dicen que las reformas y ajustes tienen a corto plazo siempre costes, que pueden ser minimizados por la mejora de la confianza hacia el futuro. Y sin embargo, la continua salida de reservas exteriores puede ser un indicador de que, por el momento, no se ha obtenido esta confianza imprescindible en este momento".