La liquidez de las empresas no financieras cae de forma recurrente en los meses de julio y agosto. Según el Banco de España, entre junio y agosto los saldos de caja descienden en torno a un 3%, lo que supone perder el equivalente a diez días de tesorería disponible en compañías con márgenes estrechos.
«Cada mes de verano se esfuman de media entre el 2 y el 3% de la liquidez agregada de las empresas», explica John Belálcazar, consejero delegado de Impulsa CFO. Esta tensión responde a la combinación de retrasos en pagos, menor facturación en sectores como turismo o construcción y el aplazamiento de decisiones estratégicas hasta septiembre.
El recurso al crédito bancario
En este escenario, el recurso al crédito se intensifica. De acuerdo con la última Encuesta de Acceso a la Financiación del BCE y Banco de España, un 14% neto de las pymes percibe hoy mayor facilidad para obtener financiación que hace un año.
La competencia entre entidades y la pausa en la subida de tipos han facilitado la contratación de pólizas de crédito, confirming o factoring para cubrir necesidades puntuales.
Equifax Iberia confirma esta tendencia. Su informe Tendencias de crédito de Pymes 2024 revela que un 57% de las pymes solicitó financiación bancaria en el último año, un 7% más que en 2023. Comercio y construcción concentran la mayor demanda, con el 21,6% y el 14,5% respectivamente.
