A lo largo de los últimos días, son muchos los que se han preguntado si era posible seguir comprando en Internet. Y la respuesta es que sí, mientras los responsables del comercio decidan continuar con su actividad y no se determine lo contrario por parte del Gobierno. Efectivamente, el comercio electrónico es una actividad considerada “esencial” y los e-commerce pueden seguir funcionando, ya que la “distribución y entrega de productos adquiridos en el comercio por Internet” es una de las excepciones que recoge el borrador del Real Decreto que declaró el estado de alarma en España el pasado 14 de marzo.
Durante las últimas semanas, muchos países de todo el mundo han ido adoptando medidas orientadas al confinamiento y al distanciamiento social para luchar contra la pandemia. En la mayoría de los casos, el comercio electrónico se ha mantenido como alternativa a la tienda física.
Y es que, para muchas personas, poder acceder a este tipo de comercio es una de las alternativas más viables para adquirir sus productos básicos u otros artículos que facilitan su día a día.
De Amazon a Ractem: las tiendas online permanecen abiertas
El efecto ya se está notando en gigantes como Amazon, que informa de que en estos días se está priorizando la recepción y el envío de productos de alimentación, productos básicos para el hogar, salud y cuidado personal y otros artículos que son los más solicitados en estos momentos.
También las empresas que se dedican en gran medida al sector industrial, como Ractem, (especializada en la venta de sistemas de almacenaje), continúan garantizando sus servicios y trabajando en todos sus pedidos, tratando de que no sufran ningún retraso por motivos de transporte.