La computación cuántica ha dejado de ser una promesa de laboratorio para convertirse en una carrera estratégica. Sin embargo, para la gran mayoría de las empresas, sigue habiendo un abismo insalvable: la complejidad técnica, la falta de talento especializado y la incertidumbre sobre qué hardware elegir. QCentroid ha nacido para tender ese puente.
Liderada por Carlos Kuchkovsky, esta startup española se ha posicionado como el facilitador definitivo del ecosistema. Su propuesta no es fabricar ordenadores, sino ofrecer una plataforma integral de QuantumOps que permite a las compañías probar, validar e integrar soluciones cuánticas sin fricción, aquí y ahora.
El «App Store» de la cuántica
La plataforma de QCentroid actúa como un orquestador agnóstico. Esto significa que sus clientes no tienen que casarse con un solo proveedor de hardware. A través de una única API, la compañía ofrece acceso a más de 80 ordenadores cuánticos y simuladores de diferentes fabricantes.
«Nuestro objetivo es que las compañías puedan experimentar, comparar y entender qué algoritmos se ajustan mejor a su negocio de manera confiable, sencilla y asequible», explica Kuchkovsky.
Es, en esencia, un modelo de Quantum-as-a-Service (QaaS): pagas por lo que usas, eliminando las barreras de entrada millonarias que antes exigía esta tecnología. Si te está gustando este contenido elaborado y te cuadra nuestro magazine, tenemos nuestro more.
Suscribirme Uno de los mayores dolores de cabeza en la innovación corporativa es alinear la investigación con la estrategia de negocio. QCentroid soluciona esto cubriendo todo el ciclo de vida: desde la definición del caso de uso en sectores como finanzas, logística o energía, hasta la ejecución y comparación de resultados con soluciones clásicas. Su tecnología permite a los equipos de innovación demostrar el ROI de sus experimentos. «Queremos que cuando llegue el momento de la ventaja cuántica —ese punto de inflexión donde los ordenadores cuánticos superen a los clásicos—, las soluciones puedan integrarse de forma natural en sus operaciones», añade el CEO. El enfoque de la startup es pragmático. Saben que la tecnología evoluciona a una velocidad de vértigo, con arquitecturas de cúbits que cambian cada año. Por eso, su plataforma elimina el riesgo del «vendor lock-in» (quedarse atado a una tecnología obsoleta). Si mañana surge un nuevo procesador cuántico revolucionario, QCentroid lo integra en su red y el cliente puede usarlo al instante con las mismas credenciales y el mismo código que ya tenía. Además de la potencia de cálculo, la compañía pone el foco en la integración empresarial. Su sistema cuenta con estándares de seguridad «enterprise-grade» y capacidades para conectar la potencia cuántica con flujos de trabajo Web3 a través de «smart contracts». QCentroid ya trabaja con grandes corporaciones, centros de investigación y desarrolladores de algoritmos, consolidándose como una pieza clave en la infraestructura tecnológica europea. Su promesa es simple: hacer que la cuántica sea aburrida en su complejidad, pero emocionante en sus resultados.Te damos More
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