El cambio climático y la necesidad de tener una economía más verde se han convertido en un tema prioritario en la política. La UE lo abordó en el Plan de Recuperación “Next Generation EU” y en las últimas propuestas del Acuerdo Verde Europeo. Esto refleja que el BCE también tiene en cuenta explícitamente el cambio climático en el diseño de su nueva estrategia. La transformación de la economía europea acaba de empezar.
La nueva estrategia del BCE se centra en el cambio climático
El cambio climático es el tema dominante de la próxima década y cada vez tiene más impacto en la agenda de los responsables de la política monetaria. Una encuesta realizada entre los bancos centrales en diciembre de 2020 revela una mayor concienciación sobre los riesgos relacionados con el clima, aunque las acciones concretas han sido limitadas hasta ahora. Sólo una cuarta parte de los 107 bancos centrales analizados había incluido aspectos de sostenibilidad en sus objetivos.
Entre los bancos centrales, “el BCE ha dejado muy claro desde hace tiempo que abordará activamente el cambio climático. Con la actualización de su estrategia, publicada el 8 de julio, avanza hacia un objetivo de inflación simétrico, permite un cierto rebasamiento moderado de la inflación en determinadas condiciones, examina los precios de la vivienda y también realiza regularmente un análisis financiero. Aunque se trata en gran medida de ajustes derivados de la experiencia de la última década, la inclusión de un plan de acción climática como objetivo político es nueva”, explican Elisa Belgacem, Estratega de crédito senior y Martin Wolburg, economista senior, Generali Investments.
A través de su plan de acción sobre el clima, el BCE adopta un enfoque global. Desde el punto de vista analítico, ampliará sus proyecciones macroeconómicas y sus análisis de escenarios con factores relacionados con el clima y se desarrollarán e incorporarán datos estadísticos específicos. Desde el punto de vista de la supervisión, las pruebas periódicas de estrés de los bancos incluirán pruebas de estrés climático.
En cuanto a las operaciones de política monetaria, se avecinan cambios significativos, según destacan los expertos de Generali IM. Hasta ahora, el BCE se había ceñido al principio de neutralidad del mercado, que implica la compra de valores por parte del BCE en proporción a su capitalización relativa en el mercado. Sin embargo, recientemente los miembros del Consejo de Gobierno cambiaron de rumbo y, por ejemplo, Schnabel argumentó que «parece apropiado sustituir el principio de neutralidad del mercado por un principio de eficiencia del mercado». Tras una evaluación de las ineficiencias del mercado, se formularon propuestas sobre cómo ajustar el Corporate.