Las criptomonedas han comenzado 2023 de forma estratosférica. Bitcoin ha subido casi un 100% en lo que va de año y Ethereum ha pasado de cotizar en los 1.110 dólares a rebasar los 2.100. Unos niveles generados por la crisis bancaria en Estados Unidos, que ha hecho que más inversores desconfíen del sistema tradicional y se pasen a la ‘cripto economía’ y por otra serie de factores, como la proximidad del nuevo havling de Bitcoin o el final del ‘cripto invierno’. Sin embargo, en el caso de Ethereum, hay que mirar de cerca a su actualización Shapella, que le ha dado un importante espaldarazo.
¿Qué es Shapella?
Realmente es un paso en el cambio que hizo Ethereum para pasar del ‘Proof of work’ al ‘Proof of stake’. Es decir, la eliminación de los mineros por la introducción del staking. Con esta nueva actualización, los usuarios de Ether podrán retirar sus tokens depositados en la red en forma de staking para recibir una retribución por apoyar la red de validación.
Dicho de otra manera, aquellos que posean tokens de la criptomoneda podrán recibir remuneraciones por tener estos tokens en staking, lo que permite a la red seguir funcionando. Es algo parecido a los depósitos bancarios tradicionales, solo que los intereses en este caso se suelen pagar de manera diaria y no tienen un periodo cerrado de pertenencia. De hecho, con esta actualización se espera que se generen más de un millón de Ethers en recompensas.
Así las cosas, con esta actualización se completa la fusión ‘merge’ que Ethereum llevó a cabo durante el pasado año y que concluyó en el mes de septiembre. De esta manera, se completaría el círculo y se pasaría al PoS de forma completa.
Shapella: Qué implica esta actualización de Ethereum https://t.co/2WfXCaP9Ii