El entorno de desaceleración económica global en el que nos movemos no es nuevo, se observa a las claras desde hace meses. Sin embargo, sí lo es la reciente determinación de la FED, que ahora se inclina por rebajar tipos de interés en un movimiento preventivo y que daría una sorpresa mayúscula en caso de que la semana que viene no materialice esas expectativas.
Así las cosas, los inversores miran con lupa los anuncios y comentarios que surjan de la reunión de esta jornada del BCE. El debate está entre aprobar ya algún estímulo nuevo o esperar a septiembre.
Opciones
Frank Borchers, senior portfolio manager de ETHENEA, asegura que “no creemos que se produzca un cambio en el tipo de interés básico en esta reunión del BCE, esperamos el anuncio de una medida adicional de relajación monetaria mediante el ajuste de la orientación a futuro”. Esto es, se “preparará a los participantes del mercado para un recorte de tipos de interés clave, que esperamos para septiembre”, apunta. Y en esa fecha coincide Michaël Nizard, Director de Asignación de Activos y Deuda Soberana de Edmond de Rothschild. “Pensamos que podría tener lugar en la reunión de septiembre debido a las próximas cifras de crecimiento y a los escenarios de inflación previstos en la zona euro, que serán más claros en esa fase del año”.
Desde La Française su estratega senior, François Rimeau, coincide en esperar del BCE que prepare al mercado para una posible reducción de tipos en septiembre. Además, prevé que el consejo de gobierno de la entidad europea mantenga abiertas todas las opciones para la reunión de ese mes: desde la rebaja de tipos hasta un sistema de depósito por niveles, pasando por una nueva ronda de expansión cuantitativa. Lo que no espera este jueves es que haya cambios en las tasas de depósitos ni en el objetivo de inflación del BCE, más allá de que se cuestione a Mario Draghi en el turno de preguntas.