2015 fue un año clave en el que se produjo un ‘boom’, una explosión de pagos que incrementó el volumen de la gestión de dinero movido por Internet. Así lo ha señalado el responsable de la plataforma de pagos y tesorería Stripe, Borja Santos, en la presentación del estudio ‘Nativos Globales’, el cual aborda los retos y oportunidades de las empresas nacidas en el seno de Internet y su expansión global.
La pregunta es: ¿Por qué las empresas online encabezan una nueva ola de globalización, pese a los crecientes desafíos del comercio internacional?
INTERNET ES UN MUNDO CON FRONTERAS
Aunque se tiene la concepción de Internet como un mundo sin fronteras, la realidad es otra. Sí existen limitaciones y, aunque no sean visibles, han sido heredadas de la venta tradicional. Este estudio realizado a más de 9.000 participantes de 15 mercados globales refleja que el ecosistema actual de startups y empresas españolas goza de buena salud.
Aun así, no crece al ritmo que podría hacerlo. Las barreras regulatorias merman su expansión mundial, que se ha convertido en una prioridad para los fundadores de las empresas online actuales. Determinados aspectos contribuyen a la pérdida de competitividad y productividad, tales como el tiempo que tienen que invertir en asuntos de impuestos, regulación y con aquellos relacionados con las normas de cumplimiento que dificultan el crecimiento del negocio. Tal y como indica el documento, el 42% de los encuestados manifiestan que cada vez es más difícil hacer negocios a nivel internacional hoy que hace cinco años.