El próximo 30 de junio Francia celebrará la primera vuelta de las elecciones al Parlamento francés, que concluirán el próximo 7 de julio, debido a que su sistema electoral es de dos vueltas. Unos comicios en los que crearán nuevas cámaras parlamentarias, con nuevos representantes y que seguirán teniendo a Enmanuel Macron al frente de la presidencia. Las elecciones presidenciales no se producirán, salvo adelante, hasta el próximo 2027.
De esta manera, lo que se votará en Francia es la composición de un nuevo parlamento, que deberá cohabitar con la presidencia de Macron. Algo que puede generar una situación de ingobernabilidad, en función del resultado. Pero ¿qué se puede esperar para Francia y Europa tras las elecciones?
¿Qué puede pasar en Francia tras las elecciones?
Según cuenta Florian Spaete, Estratega de renta fija de Generali Investments, los dos escenarios probables son los siguientes: La ultraderecha de la Agrupación Nacional (RN por sus siglas en francés) se convierte en el grupo más numeroso, pero sin mayoría absoluta en el Parlamento (estancamiento). O la Agrupación Nacional obtiene la mayoría absoluta (probablemente con el apoyo de diputados disidentes de centroderecha): Macron seguirá siendo presidente, pero tendrá que “cohabitar” con el nuevo gobierno.
«Una coalición mayoritaria de izquierdas tendría probablemente un impacto negativo en los activos franceses, aunque esto se vería mitigado por la fuerte presencia de los socialdemócratas (PS), que se inclinarían por situarse en contra de las propuestas de la izquierda radical”, explica el experto.
¿Qué puede suceder en la economía francesa?
Francia no atraviesa una situación económica boyante, ni mucho menos, su déficit es del 5,5% y la deuda alcanza el 110% sobre el PIB. Además, la prima de riesgo se ha disparado un 67% y el bono a 10 años está en máximos de los último cinco. Algo que ha llevado al ministro de finanzas, Bruno Le Maire, ha advertir sobre la posibilidad de caer en una crisis financiera.