En 2008, la crisis financiera internacional golpeó a España, que ya sufría en sus carnes como se resquebrajaba la joya de la corona de su economía. En esta ocasión, la crisis tiene una naturaleza distinta por lo que los servicios se derrumban mientras emergen otras industrias, entre ellas la construcción.
Como explica a DIRIGENTES la cofundadora y CEO de Cement Design, Carolina Valencia, el sector de la construcción «es uno de los más importantes» en España, de lo que se ve favorecida esta compañía con 15 años de vida. Llama la atención que su nacimiento se produjo cuando la burbuja estaba a punto de estallar, pero eso no se llevó por delante a la empresa.
«Hemos tenido errores y muchos», destaca Valencia, con respecto a los pecados que cometió la construcción antes de 2008, si bien su compañía es productora y no constructora. Se diferencia por vender cemento decorativo, de diseño y ecológico, lo que ha abierto las puertas de hasta 60 países.
Esta crisis no ha sido tan fuerte como la de la construcción en 2008
El hecho de haber internacionalizado sus ventas «ha beneficiado» a Cement Design, afirma su CEO: «Las ventas internacionales han bajado pero sigue habiendo». En ese sentido, Valencia es optimista, a pesar de que su facturación se ha reducido en un 40%. «Ha habido una ralentización pero no ha sido un desplome total. Siempre me comparo con el peor de los casos, como sucede con la hostelería, que está totalmente paralizada», reflexiona.
