El Presidente estadounidense Donald Trump ha elevado el tono en sus declaraciones sobre la imposición de aranceles a miles de millones de dólares en importaciones chinas, y China ha respondido en la misma línea. Por el momento, la respuesta de los inversores ha sido discreta, pero quizá infravaloren el riesgo real de una guerra comercial global, según Cornelissen.
“En las últimas encuestas, los inversores siempre —ya casi de forma rutinaria— enumeran la guerra comercial entre los principales riesgos que acechan a los mercados financieros”, afirma en el informe de perspectivas mensuales de Robeco Investment Solutions. “Aparentemente, no muchos comparten la opinión del presidente estadounidense de que ‘las guerras comerciales son fáciles de ganar’. Pero ahora que Trump amenaza con gravar con una subida de aranceles la mitad de las exportaciones de China a EE.UU., a los mercados parece que les da igual. ¿A qué puede deberse esta paradoja?”
Las guerras comerciales duelen
“La indiferencia de los inversores es comprensible. El mundo recuerda lo aprendido en la Gran Depresión, cuando el aumento gradual del proteccionismo hizo que el declive económico fuera más profundo y prolongado. Por este motivo, tras el desplome de Lehman, los países del G20 acordaron no tomar la vía del proteccionismo, y con bastante acierto por lo que parece.”
“Las últimas simulaciones del modelo del Banco Central Europeo (BCE) apuntan a que las guerras comerciales son perjudiciales. El modelo muestra una situación hipotética en la que EE.UU. elevaría los aranceles de todas las importaciones en 10 puntos porcentuales, y sus contrapartes comerciales harían lo propio, aumentando otros 10 puntos los aranceles aplicados a sus importaciones procedentes de EE.UU. El BCE trata de estudiar los efectos indirectos sobre la confianza: calcula que las primas en renta fija aumentarían 50 puntos básicos y los mercados de valores bajarían dos desviaciones típicas en todos los países; en el caso de EE.UU., esto supondría una caída de la bolsa del 16%.”