Empresas como Uber, Airbnb y Spotify han cambiado la forma en que viajamos, nos vamos de vacaciones, o escuchamos música; ahora el fintech está cambiando la manera de hacer finanzas. Estas industrias disruptivas comparten aspectos similares, pero, sin embargo, la irrupción del fintech conlleva unas características que lo hacen diferenciarse del resto. Toby Triebel, CEO y cofundador de Spotcap, las detalla a continuación.
1. Apostando por un marco regulatorio
Las nuevas compañías digitales que están revolucionando el mercado se encuentran en medio de alguna batalla con la regulación. Por ejemplo, Airbnb está constantemente luchando por las diferentes regulaciones en el alquiler de apartamentos y sus impuestos. Por su parte, Uber ha mostrado una notoria lucha contra el proceso regulatorio y, actualmente, destina más presupuesto en lobby que Wal-Mart, Bank of America o Wells Fargo. Nos encontramos ante dos ejemplos regulados a nivel municipal o estatal. Sin embargo, si lo comparamos con las startups fintech encontramos una principal diferencia, y es que éstas últimas están reguladas a todos los niveles, con lo que la innovación resulta mucho más complicada, según opina este dirigente. "La revolución fintech ha tenido que navegar en aguas reguladoras, a diferencia de los demás y, en lugar luchar contra ella, muchas compañías fintech usan el marco regulatorio, y su total cumplimiento, para fomentar un modelo de negocio eficaz y sostenible", asegura Toby Triebel.
De hecho, muchas empresas fintech están llevando a cabo una auténtica labor de lobby para apostar por la regulación y la asociación con los gobiernos. Hace poco, el primer ministro David Cameron daba la bienvenida a un manifiesto Fintech 2020 en el Reino Unido, cuyo objetivo es recaudar hasta 8.000 millones de dólares en el desarrollo del sector de las tecnologías financieras hasta el año 2020.
2. Una revolución provocada por una gran crisis