No es que sus resultados fueran malos, de hecho el gigante tecnológico ganó 10.700 millones frente a los 7.740 millones en el mismo trimestre de 2014. La decepción en Wall Street se debe a unos ingresos más bajos de lo esperado. Esto hace que los expertos se planteen muchas preguntas. Aunque la mayoría parece estar de acuerdo en que la principal razón que impulsó las proyecciones de la tecnológica a la baja está en que las ventas del iPhone no fueron las previstas. Se vendieron 47,5 millones de unidades en el segundo trimestre en contraste de los 49 millones esperados. Aún así, se trata de un crecimiento de un 35% respecto al mismo periodo del año pasado.
Colin Gillis, analista de ‘BGC Partners‘, cree que los resultados resaltan la dependencia de la empresa del iPhone". "Han hecho una labor extraordinaria en acaparar los beneficios de los teléfonos inteligentes en el balance de resultados, pero esas ventas se están ralentizando. ¿Qué va a pasar cuando la industria madure como le pasó al PC?", se pregunta Gillis.
Según la revista tecnológica ‘Wired‘ las bajas ventas de iPhone son debido a que "en estas fechas la gente suele esperar el lanzamiento de la próxima versión del teléfono inteligente que normalmente se lleva a cabo en otoño". El iPhone 6 y el 6 Plus tienen ya diez meses y Angelo Zino, analista de ‘S&P Capital Markets‘, cree que muchos siguen esperando a ver si Apple puede sacar un nuevo producto que de verdad sea exitoso e innovador.
A parte de señalar al iPhone como el ‘problema’ de unos ‘pobres resultados trimestrales’, otros muchos apuntaban al mercado asiático. Pero los inversores pueden estar tranquilos ya que la demanda China sigue fuerte pese a los temores de que ese mercado está cerca del punto de saturación. De hecho en el periodo de abril a junio de 2015 las ventas de Apple se incrementaron un 87% en China. Mejores resultados han tenido en India cuyas ventas aumentaron un 93% en el mismo periodo, algo que lleva a corroborar que este país se ha convertido en un fuerte motor de crecimiento para Apple.
iPad y Apple Watch, ¿éxito o decepción?