Hasta el momento apenas un 3% de las empresas del S&P 500 han dado a conocer sus cuentas de los últimos tres meses del año pasado, pero el saldo arroja una contracción del 3,8% en sus beneficios. El consenso espera que el beneficio por acción (BPA) caiga más de un 5% y las ventas un 3%. Si se excluye el denostado sector energético, los ingresos aumentaría un 0,6%, mientras que el BPA cedería en la misma proporción.
Como es habitual, a medida que se ha ido acercando la temporada de presentación de resultados las estimaciones se han ido revisando a la baja, sin embargo, Barclays destaca que estos recortes han sido mayores de lo normal. La firma británica espera, no obstante, que las cifras superen las expectativas, aunque el crecimiento de las ganancias probablemente siga siendo negativo.
Pero más, allá de los números concretos, estos analistas tratan de "poner al mal tiempo buena cara" echando un vistazo al pasado para extraer las noticias postivas que podría reportarnos la publicación de los balances empresariales.
En concreto, destacan que la temporada de presentación de resultados suele ser positiva para los retornos. Por ejemplo, en las dos semanas posteriores a la divulgación de las cifras de Alcoa (compañía que tradicionalmente da el "pistoletazo de salida" a las publicaciones), el mercado ha subido en 21 de los últimos 26 trimestres.
Además, normalmente este periodo ha coincidido con rentabilidades positivas cuando ha llegado tras caídas en el mercado. En lo que va de año, el S&P 500 acumula pérdidas cercanas al 7%, el segundo peor dato en el comienzo de una temporada de resultados en 30 años. "Hemos identificado los 10 peores periodos y los retornos fueron positivos durante la temporada de presentación de resultados en siete de ellos", explican.