Parece que la reacción instintiva, en el que el mercado vendió euros en gran medida durante y después del anuncio, se debió al simple hecho de que el BCE lanzó muchas más medidas de las que se esperaba. Draghi anunció una rebaja de los tipos de interés al 0%, extensión del QE y añadió compras de bonos corporativos, medidas que harán que el euro sea mucho más débil.
Entonces ¿por qué estamos viendo fortaleza en el euro? Quizá una de las explicaciones sea que los analistas interpretan las nuevas medidas de Draghi como una recalibración del arsenal del BCE, añadiendo más municiones para reforzar la economía de la zona euro y menos para el debilitamiento de la divisa.
Es importante destacar que el euro ha cambiado su tono débil por uno más fuerte justo cuando Draghi sugería que el BCE no quiere introducir tasas en territorio negativo, en parte debido a las preocupaciones del sector bancario. Esto se ha podido ver, quizá, como una certeza de que el BCE no participará en la reducción radical "sin fin" de los tipos para librar una guerra de divisas como el enfoque político clave para traer alivio en el frente de la inflación.
El final percibido del recorte del ciclo de tasas y tal vez el enfoque en el hecho de que la nueva TLTRO permitirá a los bancos pedir prestado a tasas negativas es visto como un estímulo de crédito muy generoso a la economía de la zona euro. Si echamos un vistazo más al mercado de bonos (más que el Dax, por ejemplo, que puede haber estado demasiado obsesionado con el euro ayer), la ola de ventas sugiere que tal vez esto se esté interpretando como un fuerte movimiento del banco central a favor del crecimiento.
En otras palabras, el euro debería fortalecerse ante la esperanza de que las nuevas medidas mejorarán las perspectivas de la economía de la Zona Euro (y por tanto para la inversión entrante) y aumentará la inflación.