Existe un claro acuerdo entre los inversores de renta fija encuestados por Fitch, para su European Senior Fixed-Income Investor Survey del segundo trimestre, en que son las compañías de los países emergentes las que se enfrentan a un mayor reto de refinanciación y así lo afirman un 46% de ellos. Consideran que la mayor amenaza de contagio proviene de Brasil y Rusia, así solo un 15% se plantearía la compra de deuda del segundo país, mientras el resto prefiere mantenerse fuera ante las incertidumbres y las sanciones.
La firma cree que la primera subida de tipos de interés en Estados Unidos en nueve años podría perturbar a los mercados, aunque sólo sea temporalmente, con el resto de bancos centrales comprometidos con sus políticas acomodaticias. Esta divergencia podría provocar cierto estrés en los emergentes cuando el capital fluya de vuelta a Estados Unidos. Es más, muchos de estos países ya se enfrentan a los bajos precios de las materias primas y a la continúa debilidad del comercio mundial
"Esperamos que el mayor riesgo de refinanciación y por efecto divisa sea para las empresas de Rusia, Europa central y oriental, Latinoamérica e Indonesia. Los mercados de capitales menos desarrollados de estos países llevan a las compañías a tener menores coberturas y más emisiones de corto plazo. Rusia y Turquía destacan por sus elevados niveles de deuda denominada en dólares", explican estos expertos.
En cuanto a la Zona Euro, ceden los temores deflacionistas, con un 22% situándolos como un alto riesgo, muy por debajo del 65% del trimestre anterior. Al mismo tiempo, un 79% apuesta porque el Banco Central Europeo (BCE) mantendrá sus compras de deuda (QE) sin cambios, y un 12% cree que las ampliará.
La deuda high yield es la clase de activo que cuenta con mayor favor inversor, un 30%; mientras que el segundo puesto lo ocupa el efectivo (16%) junto a instituciones financieras, "lo que indica cierta exasperación con los mercados actuales". Con todo, un 72% considera que el riesgo en general sigue siendo manejable y "está lejos de la zona de peligro", mientras que un 28% afirma que se está creciendo muy rápidamente, con el apalancamiento en ascenso y transacciones cada vez más agresivas, que recuerda a los niveles anteriores a la crisis.