Hace más de un año que Donald Trump ganó, para sorpresa de muchos, las elecciones en Estados Unidos. En un principio, los expertos consideraban que iba a ser el segundo cisne negro del año, por detrás del Brexit, que dejó las caídas más profundas nunca vistas antes en territorio europeo. Sin embargo, la realidad fue bien distinta. La llegada del magnate neoyorkino a la Casa Blanca no provocó sino la prolongación de un rally que ya es el segundo más largo de la historia. Nada que ver con el catastrofismo que en un principio se esperaba. Al menos en el medio plazo. Todo esto lo que provoca es que se genere una curiosidad sobre cuáles han sido los sectores que desde entonces han engrosado aún más su capitalización. Es decir, que se han hecho más fuertes después de los comicios norteamericanos y al calor de unas subidas generalizadas a las que no han parado ni tan siquiera las medidas más tensionadoras por parte de la Reserva Federal, con su esquema de subida de tipos. Así pues, Bespoke Investment publicó un gráfico en el que se puede observar el cambio experimentado por parte del S&P 500 y sus once sectores desde las elecciones de noviembre del pasado ejercicio. Como se puede observar, el índice de referencia de la bolsa estadounidense ha visto crecer su capitalización de mercado en 3.792 billones de dólares desde el 11 de agosto del 2016, situándose con un límite total en el mercado de más de 23 billones de dólares a día de hoy.
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