Las ganancias acumuladas por la renta variable india, con un 4,6% ya en el primer mes de 2015, pueden frenar a un inversor que se plantee ahora tomar posiciones. Sin embargo, repasando la historia reciente una revalorización de más del 40% (a 12 meses vista) no parece algo que deba asustar. "Entre 2003 y 2007 el mercado de valores indio ha sido uno de los mercados con mejores resultados del mundo (el índice Sensex se revalorizó un 500% en rupias en el período) porque hubo un boom en infraestructuras", recuerda Ludovic Vauthier, gestor del fondo Edmond de Rothschild India.
El producto de Edmond de Rothschild AM, registrado en España, obtuvo un 54% de retorno en euros en 2014, según Morningstar. "Creemos que ahora estamos al principio de un nuevo boom en infraestructuras, lo que ayudará al país a controlar la inflación, crear puestos de trabajo y, por tanto, a mejorar de forma significativa la rentabilidad de las compañías", agrega el gestor.
Desde la gestora se muestran muy positivos con India. Entre emergentes, "es nuestra principal convicción", confirma Vauthier. Este optimismo se basa en dos premisas. Por una parte, que su economía es importadora de petróleo, lo que "debería hacer que el país alcance este trimestre su primer superávit comercial en siete años. En este contexto es lógico esperar que la rupia siga apreciándose frente al euro y al dólar". La segunda vía es la política: "El nuevo gobierno está empezando a poner en práctica reformas que ayudarán al país a mantener los subsidios fiscales bajo control y además impulsarán la inversión en infraestructuras".
Aberdeen es otra casa con fondo de renta variable India inscrito en la CNMV. El Aberdeen Global Indian Equity consiguió un 52,4% el pasado año para sus partícipes. Un análisis de compañías indias reflejará que las valoraciones están altas, pero hay varias señales que respaldan al activo, opinan Álvaro Antón y Ana Guzmán, responsables de desarrollo de negocio de Aberdeen en España. La política activa del Banco Central, las reformas de Modi, incluida la liberalización del sector minero, y la caída del precio del crudo, son algunos factores para ser optimistas.
Antón y Guzmán creen que India es una de las economías que más se beneficiará del crecimiento de Estados Unidos, y recuerdan que el país cuenta con una sociedad joven y formada, y una clase media creciente. Cuestiones que les llevan "a ser muy positivos a largo plazo".