El sector lácteo español lanza una señal de alarma. Si Estados Unidos aplica el arancel del 30% anunciado a productos europeos, el impacto sobre el queso español podría ser devastador.
Así lo ha señalado Javier Roza, presidente de la interprofesional láctea (Inlac), quien habla directamente de un «golpe mortal» a las exportaciones del sector.
Roza ha recordado que, además de ese arancel, el queso aún está sujeto a un gravamen adicional del 25%, que podría reactivarse en julio de 2026 por el conflicto Airbus-Boeing.
De aplicarse ambos, el queso español afrontaría un arancel acumulado del 55%, una cifra que pondría en riesgo la competitividad de productos emblemáticos como el queso manchego, uno de los más vendidos en el mercado estadounidense.
«Sería difícil sustituir el mercado estadounidense a corto plazo», ha reconocido Roza, quien menciona como posibles alternativas países como Canadá, Australia o algunas economías sudamericanas, aunque sin la misma capacidad de absorción.
