Los alemanes están hartos de Deutsche Bahn (DB). 40.000 trenes de su empresa todavía monopolista en el tráfico de pasajeros no salieron de la estación en 2017. Vaya “made in Germany”. Otros 100.000 trenes nunca llegaron a su destino. Según el propio balance de la empresa, todavía 100% estatal en Alemania, de cada 4 trenes, solamente 3 llegan puntuales. Cada día se acumulan 8.000 horas en retrasos.
Spain is different
Una cosa de la que los españoles sí pueden estar orgullosos: su red de ferrocarril. Renfe no solamente ha conseguido después de años de pérdidas aterrizar en cifras negras, sino también, según el último Eurobarómetro, solo alrededor de un 30% de los pasajeros no está contento con la puntualidad, los servicios y la limpieza de los trenes. En Alemania son quejas continuas, mientras en España el tren de Cercanías llega ya con una puntualidad del 95% y el AVE por su red distinta tiene muy pocos problemas por retrasos. Los controles de seguridad son ejemplares.
Esto ha hecho del AVE un producto de estrella también para el turista. En julio, el tren de alta velocidad y larga distancia han transportado más de 3 millones de personas, un récord. DB es mucho más grande e internacional que Renfe, pero no por ello mejor. La empresa emplea 310.000 Mitarbeiter, personas en todo el mundo. Siempre se había pensado en su privatización y salida a bolsa. Pero en la actual situación parece impensable. La facturación llegó en 2017 a 42,7 billones de euros, el beneficio operativo está en 2,15 billones de euros. Menos que el año anterior, lo que no gusta al jefe Richard Lutz que reconoce: “Ha sido un año complicado”.
Alemania en obra