Tras la elección del ex ministro de economía español Luis de Guindos como vicepresidente y a la espera de conocer si el alemán Jens Weidmann se convierte en el sucesor de Mario Draghi en la presidencia del Banco Central Europeo (BCE), la institución monetaria de la zona euro abre una nueva vacante en su cúpula dirigente.
En este caso, el BCE acaba de publicar este lunes una oferta de empleo para el puesto de presidente del Consejo de Supervisión, que debe renovarse en enero de 2019. La actual presidenta del órgano regulador bancario de la eurozona, la francesa Daniele Nouy, agotará su mandato en esa fecha, abriendo una nueva contienda diplomática entre los países miembros de la moneda única por colocar a sus representantes políticos en alguno de los puestos que el BCE ha de renovar antes de 2020.
El regulador bancario europeo ha anunciado que «está buscando un candidato adecuado de reconocido prestigio y experiencia en asuntos bancarios y financieros para el puesto». De este modo, se abre un proceso de selección en el que los miembros del BCE deben consensuar una terna de candidatos de entre las solicitudes recibidas y presentar una propuesta conjunta con la Eurocámara y el Consejo Europeo que se dará a conocer en la reunión de líderes de la UE que se celebrará en otoño, cuando se tome la decisión.
Entre los candidatos para sustituir a Nouy al frente del Consejo de Supervisión destaca la vicepresidenta del Banco Central Irlandés, Sharon Donnery, que ya estuvo entre los posibles candidatos a disputar la vicepresidencia del BCE a De Guindos; el presidente de la Autoridad Bancaria Europea desde 2011, el italiano Andrea Enria; y el miembro del Consejo de Supervisión Ignazio Angeloni, también italiano y actualmente bajo las órdenes de Nouy.
Las posibilidades de que el próximo presidente del Consejo proceda del país transalpino son elevadas, dado que los representantes de entre país en las instituciones europeas han sabido mover sus contactos para que sus apoyos hayan sido cruciales en la elección de Luis de Guindos y podrían volver a serlo para garantizar las opciones del presidente del Bundesbank para sustituir al también italiano Mario Draghi en 2019.