El acuerdo firmado impone que ningún cargo público imputado ocupe puestos en el Ejecutivo o se siente en escaños, la eliminación de los aforamientos, la entrada en vigor de una nueva ley electoral basada en tres principios: listas desbloqueadas, mejor proporcionalidad de los votos y fin del voto rogado.
Por otro lado, Ciudadanos también ha conseguido que el PP apruebe acabar con los indultos por corrupción política, la limitación de mandatos a ocho años y la creación de una comisión de investigación en el Congreso sobre la presunta financiación irregular del PP, es decir, el conocido como caso Bárcenas.
Rivera anunció, el pasado día 9, el cambio del voto negativo de sus 32 diputados a Rajoy en la segunda votación si el PP aceptaba sus seis condiciones sobre regeneración democrática y, tras la firma de este acuerdo, la formación naranja tendrá que respaldar a Mariano Rajoy en la segunda votación de investidura del 2 de septiembre.
Aunque la suma sigue siendo insuficiente para lograr la mayoría absoluta, el partido de Rajoy ha dado un gran paso hacia la formación de Gobierno. El PP tiene la intención de sumar más diputados o, al menos su abstención, para lograr en esa segunda votación más votos a favor que en contra, ya que la suma de sus diputados más los de Ciudadanos asciende a 169.
El 18 de agosto, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, anunció que la investidura se celebrará el próximo 30 de agosto, por lo que la segunda votación se producirá el día 2 de septiembre, fecha clave antes de la cual Rajoy tiene que encontrar más apoyos o abstenciones para formar Gobierno.