El verano incita a probar platos ligeros, fríos y de fácil digestión, pero también a conocer la tradición de la localidad que se visita a través de otros más contundentes. La Mancha, y en concreto la localidad de Tomelloso, hacen su particular apuesta turística con otro de los atractivos que la conforman: su gastronomía. La conocida como "Posada de Vid y Cultura" deja claras sus raíces que tan fielmente Cervantes describió en El Quijote.
Si algo caracteriza a Tomelloso es su tradición culinaria, elaborada, diseñada y cocinada en unos fogones que encierran la verdad de una tierra unida a la vid. Poner en valor su gastronomía es, primero, entenderla para vivirla. Quien visita la localidad conocida como "Posada de Vid y Cultura" debe probar su pisto manchego, la caldereta de cordero, las migas y gachas o los conocidos galianos.
Para el verano cabe resaltar el sabor que tienen los melones de Tomelloso, el color dorado del aceite y el sabor de los embutidos tradicionales fruto de una elaboración con una materia prima de la mejor calidad y que hoy tienen el mejor de los reconocimientos a nivel internacional.
Otro plato excelente para esta época es el Pisto Manchego donde los pimientos verdes y los tomates son los principales protagonistas. Se trata de láminas finas, cortadas minuciosamente y trabajadas con la espumadera hasta que quedan bien fritas. Después será el mortero el encargado de majar los ajos y los cominos para darle ese sabor tan característico.
Las conocidas como Migas de Gañán también son seña de identidad de esta localidad manchega. Es recomendable que esta contundente receta sea elaborada con los sarmientos de la leña. El pan, el ajo y los chorizos se encargan de hacer el resto. Los tomelloseros aconsejan que esta escudilla esté acompañada de unas uvas para que los sabores se mezclen en el paladar.