En concreto, el presidente de la autoridad monetaria de la Zona Euro, ha señalado que esperan un repunte de los precios del 0,1% este año (en línea con sus estimaciones de septiembre), del 1,0% en 2016 (frente al 1,1% previo) y del 1,6% en 2017 (desde el 1,7% anterior). Recordemos que el objetivo de inflación a medio plazo es del 2%.
Asimismo, ha señalado que el PIB crecerá en 2015 un 1,5% (1,4% en septiembre); mientras que el próximo ejercicio lo hará en un 1,7% (sin cambios respecto a la previsión anterior) y en 2017 aumentará en un 1,9% (por encima del 1,8% anterior).
Jim Leaviss, responsable del equipo de renta fija minorista de M&G Investments, reconoce que es posible que el bazuca renovado de Draghi "impulse las rentabilidades de los títulos con vencimientos a más largo plazo, aunque seguimos sin ver mucho valor en la deuda pública debido a sus bajos rendimientos. Los bonos corporativos de alta calidad podrían ser los mayores beneficiarios, ya que la deuda corporativa europea pasa a formar del QE".
Por el contrario, advierte "un nuevo recorte de los tipos de interés de los depósitos podría tener consecuencias negativas para la rentabilidad de los bancos, ya que los márgenes netos por intereses se reducen con unos tipos en niveles más bajos. Las empresas del sector de seguros de vida podrían verse presionadas en un entorno difícil para las rentabilidades reales positivas de los activos sin riesgo".
Mientras tanto, Capital Economics recuerda que para que el QE de la autoridad monetaria de la Zona Euro alcance los programas llevados a cabo por la Reserva Federal (Fed) y el Banco de Inglaterra (BoE por sus siglas en inglés) estas adquisiciones deberían ser de 100.000 millones al mes hasta junio de 2017.
Finalmente, Neil Murray, responsable de renta fija Paneuropea de Aberdeen Asset Management, añade que "en el nivel más básico, continuar con más QE o un recorte en los tipos de interés, apoyará los activos de riesgo y mantendrá la brecha entre Estados Unidos y Europa. Ya hemos visto en el mercado de deuda de high yield del Viejo Continente una mejor rentabilidad que en el de norteamericano y esto probablemente continuará. En el mismo sentido, veremos más compañías estadounidenses llegando este lado del Atlántico para emitir deuda".
Todo esto, coincide, conducirá a un euro a la baja frente al dólar y, debería, "con el tiempo ayudar a un movimiento inflacionista en la Zona Euro. Estas son todas las tendencias razonablemente previsibles las cuales significan que los inversores las seguirán. El peligro es que un acontecimiento imprevisto tire la visión del consenso por la ventana", concluye.
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