La Generación Z, aquellos que han nacido entre 1997 y 2012, ha crecido en un mundo saturado de tecnología digital. Para ellos, las redes sociales no son solo una herramienta de comunicación, sino también una extensión de su identidad. Estas plataformas han redefinido los vínculos sociales, permitiendo una conexión global sin precedentes y el acceso instantáneo a una variedad casi infinita de información. Sin embargo, han generado una dependencia que preocupa sobre todo en temas de privacidad, salud mental y autenticidad de las relaciones interpersonales.
El 30 de junio se celebró el Día Mundial de las Redes Sociales y en All4Sec hemos aprovechado para reflexionar sobre su impacto en las nuevas generaciones, reconociendo su poder transformador, su influencia en la construcción de nuestra sociedad y en los riesgos que conlleva.
Relaciones interpersonales
Facebook, Twitter, Instagram, YouTube, WhatsApp, TikTok, Snapchat… se han convertido en el pasatiempo preferido de los jóvenes. Las nuevas generaciones ven en estos medios una oportunidad de expresarse; una forma de independencia donde poner de manifiesto los cambios de su vida social en términos de vida virtual.
A pesar de que las redes sociales suponen un avance en muchos ámbitos sociales, es una realidad que la tecnología ha supuesto cambios en la conducta y las relaciones personales; cambios que traen consigo, por ejemplo, autolimitaciones frente al contacto humano.
Todo ello está repercutiendo en el desarrollo de la personalidad, el comportamiento, el aislamiento, la búsqueda de estimulación continúa y en un deseo compulsivo de estar conectados. Los jóvenes entran en una era de soledad interactiva, que surge de la dificultad de mantener comunicación con las personas de su alrededor, manifestando angustia por no conservar la conexión virtual.
