La empresa biotecnológica estadounidense Regeneron ha hecho oficial la adquisición de 23andMe, una firma de pruebas genéticas que recientemente se declaró en bancarrota.
Esta compra, valorada en 256 millones de dólares, engloba «sustancialmente todo» el negocio de 23andMe: servicios de genoma personales e investigación en salud, aunque deja fuera su unidad de telemedicina que será cerrada.
23andMe, famosa por ofrecer pruebas de ADN accesibles que permiten a los usuarios determinar su ascendencia y posibles condiciones de salud, se vio abocada a la bancarrota en marzo debido a sus dificultades para lograr ingresos consistentes.
A esto se sumó un ciberataque en 2023 que comprometió los datos genealógicos de cerca de siete millones de clientes. Sin embargo, la compañía ha reafirmado su compromiso con la protección de la privacidad de los datos de sus usuarios.
Al acogerse a la ley de bancarrota, 23andMe exigió que cualquier comprador potencial respetara sus políticas de privacidad. Un supervisor independiente, elegido por un juez, será responsable de asegurar el cumplimiento de estas condiciones.
