La semana pasada salieron de los fondos de Bolsa global 6.300 millones de dólares (frente a los 4.500 millones que entraron en renta fija), 4.300 millones se fueron del Viejo Continente y Japón (principales recomendaciones de los analistas para este año) y 1.200 millones de la renta variable americana.
En lo que va de año, el repunte del Dow Jones se aproxima al 3% y el del S&P 500 al 2% (la ‘oveja negra’ es el Nasdaq que pierde algo más de un 1%); mientras que el Euro Stoxx 50 se deja un 6,41%; el Dax alemán un porcentaje similar, y las caídas ascienden al 14% en la Bolsa italiana.
La Reserva Federal (Fed) promete ‘mesura’ y, a pesar del aumento de los estímulos por parte del Banco Central Europeo (BCE), el dólar se debilita frente a sus principales pares, y el euro ha llegado a ver los 1,14 dólares.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) en sus ‘recién estrenadas’ previsiones de primavera augura un crecimiento para Estados Unidos este año del 2,4% y para la Zona Euro del 1,5%.
Con estos datos ‘sobre la mesa’, Richard Turnill, director mundial de estrategia de inversión en BlackRock, afirma en su último comentario de mercado semanal que priorizan "renta variable estadounidense, en concreto, las compañías con capacidad de aumentar sus dividendos". Pues, explica, los resultados corporativos del país, "podrían experimentar una recuperación a finales de este año".