Keir Starmer, el primer ministro del Reino Unido, ha defendido un acercamiento estratégico a la Unión Europea, al considerar que una relación más estrecha es de interés nacional. No obstante, ha descartado de forma explícita avanzar hacia una unión aduanera con el bloque comunitario.
En su primera entrevista del año, Starmer afirmó que «el mercado único es una opción preferible a la unión aduanera», una fórmula que, según el Ejecutivo, permite mejorar la cooperación económica sin reabrir los términos fundamentales del Brexit.
El planteamiento busca redefinir la relación con Bruselas bajo un enfoque pragmático, manteniendo los compromisos asumidos tras la salida del Reino Unido de la UE.
Brexit y continuidad política
Starmer rechazó que esta estrategia suponga una rectificación del Brexit, al subrayar que el objetivo no es «recoger los despojos del Brexit», sino mirar hacia adelante con soluciones que aporten estabilidad.
El primer ministro insistió en que su Gobierno no contempla volver a las estructuras previas a la salida de la UE, sino optimizar los márgenes de cooperación existentes dentro del marco actual.
