Han pasado tres años y medio desde que se celebrase aquel 23 de junio de 2016 el referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la UE, con victoria inesperada del no. Un periodo intenso para la política de un país que ha visto la marcha de David Cameron y de Theresa May del número 10 de Downing Street. Ahora, los resultados de las elecciones generales de este jueves dictarán si Boris Johnson también hace las maletas o, tal y como anticipan las encuestas, se queda para llevar a término la desconexión del país de la UE.
Mirar al Reino Unido
Pese a que siempre pueden surgir giros inesperados, el consenso de mercado entiende que hay muchas menos opciones para un Brexit duro, que siempre ha sido el peor de los escenarios. ¿Significa esto que Reino Unido puede volver a situarse entre las preferencias de los inversores?
Sasha Evers, director general de BNY Mellon para España, cree que “en general, las empresas domésticas de Reino Unido están con valoraciones atractivas porque han sido muy castigadas por el tema del Brexit. Otra cosa diferente son los exportadores, que se han beneficiado de una libra débil y, por tanto, sus valoraciones están más bien en precio”, asegura. Pese a todo, recuerda que el proceso de salida de la UE va a durar mucho más de lo que se piensa porque “incluso si Boris Jonhson gana las elecciones entraremos en un periodo de negociación sobre el contenido del acuerdo porque lo único que se ha establecido es el marco”.
Por su parte, José María Luna, socio de Luna-Sevilla Asesores Patrimoniales, también llama la atención sobre el hecho de que si el Brexit se lleva a cabo sin problemas, “Reino Unido lo puede hacer bien, podría haber cierta apreciación de la libra y un comportamiento importante de la bolsa británica, por lo que esto podría aprovecharse con un fondo paneuropeo o con el fondo de bolsa de Reino Unido de Janus Henderson”.