Renault ha decidido tomar el control absoluto de «Flexis», la «joint venture» que compartía con Volvo y CMA CGM. El grupo francés busca ahora acelerar la producción de sus nuevas furgonetas eléctricas.
Al quedarse con el 100% de las acciones, la firma del rombo elimina intermediarios en la gestión. El objetivo es claro: ganar agilidad estratégica en un mercado logístico que no espera a nadie.
El fin de la alianza compartida
Hasta ahora, Volvo y CMA CGM participaban activamente en este proyecto nacido en 2024. Sin embargo, Renault prefiere centralizar la toma de decisiones para evitar cualquier bloqueo en el desarrollo técnico.
A pesar de la compra, los antiguos socios seguirán vinculados al proyecto como clientes preferentes. Volvo aportará su experiencia en servicios y CMA CGM su músculo en la logística global.
Furgonetas que hablan código
El corazón de «Flexis» no es solo el motor eléctrico, sino el concepto de «Software-Defined Vehicle». Estas furgonetas funcionarán como auténticos dispositivos digitales sobre ruedas, optimizando cada ruta de reparto.
Renault confía en que esta tecnología reduzca drásticamente los costes operativos para las empresas. La conectividad total permitirá actualizaciones constantes sin necesidad de pasar por el taller mecánico.
Una carrera por la última milla
El mercado del reparto urbano está en plena transformación y exige soluciones verdes. Con este movimiento, Renault se posiciona para liderar la electrificación del transporte ligero en toda Europa.
La fábrica de Sandouville será el epicentro de esta nueva etapa industrial. Allí se gestará el «hardware» que pretende jubilar a las furgonetas de combustión en las ciudades inteligentes.
