La última edición de la Morningstar Investment Conference en Madrid sirvió de escenario para analizar la evolución de una de las categorías más difíciles de gestionar en los últimos años. Y que también ha dejado de ser un activo cien por cien seguro, si es que en algún momento lo fue.
Los expertos lo tienen claro. Desde una de las mayores gestoras de renta fija del mundo, Geraldine Sundstrom explica que es necesario adoptar una visión táctica, ante un escenario en que es previsible que las rentabilidades totales en renta fija no vuelvan a alcanzar niveles del pasado. Para Phillipe Ducret, el valor solo se puede encontrar a través de una correcta selección de valores, con un enfoque de comprar y mantener pese a las incertidumbres del mercado.
Pese a las dificultades económicas, los expertos coinciden en descartar un entorno de recesión económica. Tampoco en Europa, donde Sundstrom y David Roberts (Kames Capital), prefieren apostar por la deuda corporativa de grado de inversión. "El entorno creado por la política monetaria del BCE hace que veamos valor en esta categoría", explica Roberts, siempre con una visión táctica y de valor relativo.
Para el experto, el mercado de renta fija es el más manipulado del mundo, con las últimas actuaciones de los bancos centrales que seguirán marcando el devenir de la categoría. Sundstrom explica que aún ve una o dos subidas de tipos adicionales este año por parte de la Reserva Federal (FED), sin temer posibles riesgos inflacionistas que puedan preocupar al organismo monetario. Respecto a la renta fija estadounidense, considera que "aún es un elemento de diversificación interesante".
Ducret, al que también le gusta la deuda subordinada, coincide en la preferencia de su firma por la Zona Euro frente a EEUU en corporativo, "algo más retrasado en su momento en el ciclo", y siempre centrados en valores de calidad, que generen valor a largo plazo. Entre las compañías que más tiempo llevan en su cartera, señaló LOreal. Sin embargo, en el segmento high yield desde PIMCO se muestran más favorables con el mercado estadounidense, ante los diferenciales demasiado bajos en Europa.