En una nota a clientes recogida por Bloomberg, el equipo de deuda emergente de la gestora explica que aunque puede resultar prematuro decir que los nubarrones han desaparecido de estos mercados, "los más de negativos" empiezan a estar descontados, por lo que "es el momento de concentrarse en aspectos positivos que irán ganando tracción como impulsores del mercado".
Desde la firma, apuntan a que la economía china empieza a estabilizarse, y las autoridades "parecen cómodas con el nivel actual del yuan, aliviando presión sobre los emergentes". Los expertos consideran además que la caída sufrida por las divisas de estos países en los últimos tres años también está permitiendo un "sustancial y rápido reequilibrio de sus economías nacionales".
El equipo de BlackRock favorede la deuda denominada en dólares y el grado de inversión. Pero también ven oportunidades en los bonos denominados en moneda local, ante un mercado más equilibrado tras años de fuertes caídas. Sin embargo, advierten que la volatilidad aquí sigue siendo demasiada elevada.
BlackRock se suma así a otras grandes entidades que también empiezan a mirar a esta categoría más como una oportunidad que como un riesgo. Entre ellas, Goldman Sachs o Franklin Templeton.
En el blog de la firma, el director de inversiones Michael Hasenstab, que supervisa el quinto mayor fondo de renta fija de gestión activa en el mundo, asegura que el sentimiento pesimista hacia los mercados emergentes se asemeja actualmente al vivido durante lo peor de la crisis financiera global, "que resultó ser una oportunidad de compra".