El término “mercados frontera” suele relacionarse con países con fuerte potencial de crecimiento, firme impulso reformista y bajas valoraciones. Dentro de este grupo destacamos por ejemplo a Ecuador, Surinam y Papúa Nueva Guinea, países que están a punto de convertirse en mercados emergentes.
Estas regiones son prometedoras por varias razones que hemos observados. Por ejemplo, es interesante saber que el número de turistas que visitan las Islas Galápagos ha aumentado significativamente, pues esto significa que hay un mayor flujo de pasajeros a través del aeropuerto de Quito y la inversión en su expansión tiene un potencial alcista.
Además del aumento del turismo, vemos en Ecuador una región rica en materias primas y observamos que, desde que asumió el cargo hace casi dos años, el presidente Lenin Moreno ha estado trabajando arduamente para atraer inversiones, especialmente en el área de la minería. Por otro lado, la producción de petróleo también está aumentando. Todos estos acontecimientos contribuyen a incrementar el número de pasajeros aéreos. En este sentido, Quito es el principal hub aeroportuario del país, no sólo para el turismo a las Islas Galápagos, sino también para las minas y otros lugares de extracción. Esto hace que una compañía como Quiport, que opera exitosamente el único aeropuerto de la capital (reconstruido y recientemente optimizado y ampliado), sea una interesante oportunidad de inversión. Si las cifras de una empresa así corroboran los indicadores globales positivos, es probable que incluyamos sus bonos en nuestra cartera.
Otro de los mercados fronterizos de Sudamérica que vigilamos es Surinam. Este país cuenta con una población de alrededor de 600.000 habitantes, similar a la de Luxemburgo, pero su extensión es casi tan grande como Estonia, Letonia y Lituania juntas. Las principales fuentes de ingresos de Surinam son sus minas de oro y el petróleo, dadas las altas reservas de materias primas del país. Desde el descubrimiento de nuevos yacimientos petrolíferos frente a la costa, su potencial de crecimiento se ha multiplicado. Al otro lado del mundo, estamos analizando un caso similar, el de Papúa Nueva Guinea. También en este caso existen grandes yacimientos de materias primas, un sistema político suficientemente estable y muy buenas perspectivas. Especialmente desde que se descubrió un importante yacimiento de gas frente a su costa, que actualmente se está desarrollando. Como resultado, los ingresos del país aumentarán de forma cuantiosa y se prevé que su deuda disminuya considerablemente. Los bonos del Estado de ambos países ofrecen, por tanto, interesantes oportunidades de crecimiento al alza y a largo plazo.
Identificar oportunidades de forma temprana y tomar posiciones