La primera pregunta que cabe hacerse tras conocer los datos de Schroders es si ese temor a la avalancha de productos de gestión pasiva está fundado realmente. Según la encuesta, este tipo de inversión sigue siendo un elemento secundario en las carteras de gestores y selectores. De hecho, el 58% de ellos declara asignar menos del 10% de la cartera a estrategias de gestión pasiva.
Esta tendencia también se reflejó en una encuesta más exhaustiva que Schroders realizó a 2.000 intermediarios en todo el mundo . Los resultados pusieron de manifiesto que los vehículos de inversión más populares son los fondos de renta variable, y más de la mitad de los encuestados (el 52%) prefiere recomendar fondos de gestión activa a otros instrumentos, como la inversión directa en acciones o los ETF. Sólo el 4% de los intermediarios encuestados prefieren recomendar ETF a sus clientes.
Los encuestados durante la conferencia también revelaron que sigue existiendo una fuerte demanda de rentas periódicas. De hecho, el 56% de los asistentes manifestó que el objetivo de inversión principal de sus clientes es precisamente esa percepción de rentas. De esa cifra, el 29% reveló que el objetivo principal de sus clientes es la apreciación del capital invertido y el 27% que perseguía exclusivamente obtener rentas periódicas.
Mayor demanda de asesoramiento
La encuesta realizada a 2.000 intermediarios reflejó que la mayoría esperan que la demanda de asesoramiento de inversión aumente en los próximos meses (60%), y los motivos más citados al respecto fueron la volatilidad del mercado (21%) y las nuevas oportunidades de inversión (23%).