La sociedad en su conjunto ha tomado conciencia de la necesidad de utilizar medios de transporte más respetuosos con el medio ambiente, creando sistemas de movilidad e infraestructuras más eficientes y capaces de reducir el impacto ecológico, con el objetivo de hacer de las ciudades del siglo XXI verdaderas Smart Cities, movidas por una economía verde y una energía limpia.
Esta revolución urbana se hace principalmente visible en el ámbito de la movilidad, donde todas las tendencias apuntan hacia el uso de combustibles menos contaminantes y nuevos servicios que satisfagan las demandas y cubran las necesidades de transporte. En este sentido, las empresas del sector han volcado todos sus esfuerzos en atender esas demandas sociales buscando reducir las emisiones de sus flotas e impulsando la transición energética a través de la movilidad sostenible y la transformación digital.
En concreto, el renting, siempre a la vanguardia en lo que a movilidad sostenible se refiere, lleva muchos años trabajando para ello. Solo el pasado año, los vehículos propulsados con energías alternativas, alcanzaron casi el 30% de las matriculaciones de renting, según la Asociación Española de Renting. De ellas, el 28% pertenecen a distintas modalidades de vehículos electrificados.
Hace apenas 5 años, las matriculaciones de vehículos sostenibles no llegaban al 5%… es evidente que el crecimiento, en muy poco tiempo, ha sido exponencial y que el sector del renting ha asumido como propio el reto de la electromovilidad como paso esencial para alcanzar las cero emisiones.