La irrupción de las nuevas tecnologías ha abierto una enorme brecha entre las diferentes personas que conviven en el entorno laboral fruto de una proceso educativo acorde con el tiempo que les tocó. Una situación que requiere una adecuada gestión, así como un líder que sea capaz de fomentar el trabajo en equipo teniendo en cuenta las diferentes capacidades que éstos han adquirido antes de salir al mercado laboral.
Por este motivo, el Observatorio Generación y Talento ha elaborado -en colaboración con la Universidad Europea de Madrid- el estudio ‘Liderazgo Intergeneracional’. Se trata del primer análisis de estas características donde se pone de manifiesto los atributos que debe contemplar el liderazgo intergeneracional y poder ayudar así fomentar su desarrollo dentro de las empresas.
«Lo que debe marcar la diferencia entre un jefe y otro hoy en día es cómo valorar sus equipos y cómo esto se traduce en un mayor compromiso» sostiene la socia directora del citado Observatorio, Elena Cascante.
En la investigación se pidió a los participantes de los grupos de discusión que escribieran en un cuestionario valorativo las tres características que debería tener el manager ideal. De las 127 cualidades que se recogieron por repetición el informe cita al líder ideal como una persona comunicativa, cercana, colaborativa, responsable, flexible e integradora. «Se trata de un liderazgo que apoye a los equipos a enfrentarse a las grandes transformaciones y constantes cambios que están experimentando las empresas para potenciar su competitividad y sostenibilidad» remarca la socia directora del Observatorio GT, Ángeles Alcázar.
Respecto a las competencias específicas, se analizaron los diez comportamientos directivos como impulsores o frenos en el nivel de compromiso que tienen los empleados. La conclusión es que su nivel de desarrollo ha sido diferente según la generación de los managers.