Un simple vistazo a las perspectivas demográficas y a la situación de las pensiones públicas para darse cuenta de la urgente necesidad de que muchos ciudadanos se conviertan en auténticos inversores y, así, complementar sus ahorros en la jubilación. El futuro del asesoramiento financiero ha de jugar un papel clave en este proceso de educación mutuo. Pero, ¿está preparado el ahorrador español para una mayor cultura financiera? ¿Y los asesores para alinear sus intereses con los del cliente y apostar por una mayor formación que le proteja?
Este es el escenario que EFPA España estudia ante la inminente llegada de la nueva Directiva sobre Mercados de Instrumentos Financieros (MiFID II) y su reglamento (MiFIR), aprobados el 15 de abril por el Parlamento Europeo y que todo el sector tendrá que adoptar obligatoriamente antes de 2016. Uno de los principales objetivos de la norma es proteger al inversor a través de una mejor (y mayor) profesionalización de los asesores financieros.
A partir de esa fecha, empleados de banca, sociedades de valores o gestoras independientes ?en definitiva, todo aquel que se relacione con el mundo de la gestión patrimonial de un cliente- deberá contar con una acreditación externa (como la que actualmente engloba a más de 16.000 personas en EFPA) que asegure que ese profesional está lo suficientemente formado para ese servicio.
El objetivo final es proteger al inversor de eventos como las hipotecas basura, la caída de Lehman, las preferentes, o el más reciente fraude de Gowex. "Proteger al inversor es fundamental en todos los países, y hay que tener mercados de capitales serios con profesionales formados que inviertan en ellos", explica Santiago Satrústegui, Vicepresidente de EFPA España. En este sentido, recuerda que es muy importante mantener la credibilidad de estos mercados, "pues el mercado español depende mucho del inversor extranjero, y si no contamos con la seriedad necesaria, no vendrán a participar de él".
En este sentido, el presidente de EFPA España Carlos Tusquets, explica la importancia del asesoramiento financiero en España, donde el 45% de los ahorros están invertidos en depósitos y el 27% en uno o dos títulos de forma directa, sin diversificar a través de vehículos como fondos de inversión. "Podemos decir que tres cuartas partes de las familias españolas no están invirtiendo bien sus ahorros", sentencia Tusquets.