La reunión de la Fed será clave para analizar el estado de la economía y la política monetaria actual. Una reunión en la que no se espera ningún tipo de decisión, pero sí un mensaje que dé más pistas sobre cuándo llegarían esos recortes de tipos. Además, será igual de importante conocer la valoración que Jerome Powell, presidente de la Fed, hace con respecto a los últimos datos de PIB y de inflación.
El PIB y la inflación, claves en la reunión de la Fed
Los principales indicadores económicos que sigue la Fed son el PIB y la inflación. En cuanto al primero, el pasado viernes el Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos experimentó una drástica desaceleración. De acuerdo con la estimación preliminar divulgada por la Oficina de Análisis Económico (BEA), la principal economía mundial solo creció a un ritmo del 1,6%, considerablemente por debajo de la expectativa del consenso, que se ubicaba en el 2,5%.
“Los inversores pueden encontrar un resquicio positivo en el hecho de que este informe del PIB podría acercar a la Fed a un recorte de tipos, aunque sería mucho mejor que la Fed recortara los tipos debido a una menor inflación en lugar de a las preocupaciones por la economía”, señala Bret Kenwell, analista de inversiones en EE UU de eToro.
Por el lado de la inflación, el IPC subió de 3,2% a 3,5% en marzo. Excluyendo energía y alimentos, la inflación subyacente se mantuvo en 3,8%, superando las expectativas. Preocupantemente, la inflación «supercore» (servicios excluyendo energía y vivienda) aumentó de 4,3% a 4,8% interanual.
“Tras el dato de inflación de marzo, Powell ha admitido que «probablemente llevará más tiempo de lo esperado» hasta que el banco central tenga la confianza necesaria para empezar a relajar la política monetaria”, señala George Brown, Economista senior de Estados Unidos, Schroders.