La Fed anunció la primera subida de tipos en el mes de abril aplicando un alza de 25 p.b., al mes siguiente la subida fue de 50 p.b. y el pasado mes de julio sorprendieron con una subida de 75 p.b. Para la nueva reunión del mes de julio se esperan subidas de 75 p.b., aunque se llegó a barajar la posibilidad de que se subiera hasta los 100 p.b., pero esta opción parece que ha quedado descartada. “No esperamos una subida de 100 puntos básicos a pesar del fuerte IPC de junio, porque las expectativas de inflación han bajado”, explica François Rimeu, estratega senior de La Française AM.
Y es que, precisamente, en la inflación está la clave. La inflación estadounidense volvió a sorprender al alza en junio, con un IPC del 9,1% frente al 8,8% esperado, y un IPC subyacente del 5,9% frente al 5,7% previsto. Sin embargo, las expectativas de inflación han bajado en la Fed y todo apunta a que, pese a los datos de junio, el banco central no sorprenda al mercado con una subida vertiginosa de 100 p.b.
“Esperamos una subida de tipos de 75 puntos básicos en la reunión de julio del FOMC de mañana. Las posibilidades de una subida de 100 puntos básicos han disminuido sustancialmente con el retroceso de las expectativas de inflación y el actual endurecimiento de las condiciones financieras. Además, la trayectoria del crecimiento ya es lo suficientemente baja y una subida "monstruosa" sería innecesariamente arriesgada, especialmente porque podría desencadenar una revalorización sustancial y dificultaría al FOMC el control de las expectativas del mercado en el futuro”, explica Paolo Zanghieri, Economista senior, Generali Investments.
Las claves de la reunión
Esta reunión, a priori, no tendrá mucha transcendencia en el mercado, ya que se ha descontado la subida de 75 p.b., en caso de elevarse en 100 sí que podría verse un mayor impacto. Sin embargo, el foco en el que se fijan los inversores y analistas será en las claves que se dé de la reunión de septiembre y en los posibles pasos que podría seguir la Fed de cara al tramo final del año.
“La cuestión clave es la magnitud de la subida de tipos en septiembre. Los miembros del FOMC parecen dispuestos a mantener sus opciones abiertas y quieren evitar cualquier orientación fuerte. Esperamos que Powell recuerde que las subidas de 75 puntos básicos son inusualmente grandes y que el tipo de los fondos está ya cerca de la estimación del FOMC de su nivel a largo plazo”, explica Zanghieri.