Los riesgos geopolíticos están causando una presión sin parangón sobre la estabilidad financiera a nivel global, según adelanta el Fondo Monetario Internacional (FMI), quien alerta del riesgo para la economía.
Desde que comenzó la guerra en Ucrania, el organismo ha notado un incremento notable en conflictos, ataques terroristas y escaladas militares, todo acompañado de un aumento significativo en el gasto militar de varios países en relación a su producto interior bruto (PIB). Este cúmulo de circunstancias ha llevado al FMI a afirmar que el «riesgo geopolítico general» se encuentra en «su nivel más alto en las últimas décadas».
El incremento de estos riesgos abre la puerta a la posibilidad de conflictos militares directos, que tienen un impacto desproporcionado y persistente en los precios de los activos. Según el FMI, estos eventos pueden hacer que las primas de riesgo se eleven, afectando especialmente a los «mercados emergentes con menores reservas fiscales y externas».
Por otro lado, los «eventos de riesgo geopolítico» pueden desencadenar contagios transfronterizos «a través de vínculos comerciales y financieros», lo que a su vez provoca una mayor volatilidad en los mercados financieros globales. Estas situaciones añaden más dificultad a la intermediación que realizan los bancos y fondos de inversión.
En este contexto, el FMI aconseja tener en cuenta los riesgos geopolíticos específicos de cada país al supervisar a las instituciones financieras y recomienda « mantener reservas adecuadas de capital y liquidez para protegerse» ante posibles eventualidades.
