Las negociaciones entre Rio Tinto y Glencore han terminado sin acuerdo. Ambas compañías descartan una fusión que habría dado lugar al mayor grupo minero del mundo, valorado en 260.000 millones de dólares, tras no encontrar un encaje aceptable para sus accionistas.
Rio Tinto comunicó que deja de considerar «una fusión u otra combinación empresarial» al concluir que no generaba valor suficiente para sus inversores. La decisión llega tras semanas de conversaciones y justo al vencimiento del plazo regulatorio británico para presentar una oferta firme o retirarse.
Glencore, por su parte, señaló que los términos planteados infravaloraban su aportación relativa, especialmente en el negocio del cobre y en su cartera de crecimiento. La compañía considera que la operación no protegía los intereses de sus accionistas.
Reacción inmediata del mercado
El anuncio tuvo un impacto directo en bolsa. Las acciones de Glencore llegaron a caer hasta un 10,8%, convirtiéndose en el mayor descenso del FTSE 100, mientras que los títulos de Rio Tinto retrocedieron alrededor de un 1,4% en la sesión.
El calendario también pesa. Al activarse la norma del put up or shut up, Rio Tinto queda bloqueada durante seis meses para lanzar una nueva oferta, salvo autorización expresa del regulador o supuestos excepcionales previstos en la normativa.
